ÉTICA.

TIPOS DE NORMAS.
Las normas son reglas que se formulan con el objeto de que sean respetadas y seguidas, a fin de establecer ciertas conductas y comportamientos en el ser humano acordes al espacio y la circunstancia en la que se encuentre.
En este sentido, el objetivo principal de las normas es asegurar una sana convivencia social entre todos los individuos que forman parte de un grupo, comunidad y sociedad. Se trata también de una necesidad por alcanzar el bienestar individual y social en el que se respeten y cumplan diversos tipos de valores éticos, morales, sociales, humanos, entre otros.

NORMAS SOCIALES.
Las normas sociales deben ser reconocidas por todos los ciudadanos a fin de establecer relaciones armoniosas y de mayor respeto para llegar a acuerdos que procuren el bienestar social.
Las normas sociales son aquellas que se refieren al trato social a fin de promover y establecer valores como el respeto, la tolerancia, la igualdad, la inclusión, entre otros, entre los ciudadanos en general.
No obstante, es importante resaltar que las normas sociales varían entre culturas y en algunos casos puede que sin querer se incumplan algunas de éstas por desconocimiento, lo que puede generar, en el peor de los casos, alguna sanción.
De allí que, hay casos en que el incumplimiento de diversas normas sociales conlleva a castigos o penalidades según las circunstancias y el espacio del que se trate.

NORMAS JURÍDICAS Y LEGALES.
Tienen como finalidad establecer una convivencia social más justa y respetuosa entre todos los ciudadanos.
Se trata de normas que pertenecen al Derecho. Estas normas son dictadas por las instituciones del Estado con la finalidad de regir el comportamiento y las conductas de los ciudadanos en general. Algunas, incluso, están establecidas en la Constitución de cada país. Por ello, su incumplimiento conlleva a sanciones legales o castigos penales.
Se trata de normas formales que están aprobadas y establecidas en un marco legal, por lo tanto su cumplimiento es obligatorio aunque se desconozca su existencia y penalidad. De allí que se diferencien de las normas sociales o morales informales cuyo cumplimiento no es obligatorio.
En este sentido, las normas jurídicas y legales son establecidas a fin establecer una serie de conductas que son consideradas como correctas según el marco legal de un Estado y que permitan el desarrollo de una convivencia social armoniosa.

NORMAS MORALES.
Refuerzan la importancia de los actos que se consideran correctos y buenos en pro de la vida social.
Las normas morales se corresponden a la moral y ética del ser humano. Por medio de la moral se establece una serie de valores y normas que son aceptadas socialmente y que determinan las conductas que se consideran buenas o malas.
De hecho, el cumplimiento de las normas morales no es obligatorio aunque sí puede llegar a generar remordimiento o sentimiento de culpa por haber actuado de manera incorrecta ante una situación en particular.
En este sentido, el seguir las normas morales depende de cada individuo, de su conciencia y de su capacidad para distinguir entre las acciones correctas e incorrectas.

NORMAS RELIGIOSAS.
Establecen las conductas que según cada religión conllevan a enaltecer la espiritualidad humana.
Las normas religiosas se corresponden a lo religioso y a las pautas de conducta que las distintas creencias religiosas estipulan como correctas o prohibidas.
Estas normas se encuentran redactas en los textos o documentos religiosos, en los cuales se establecen las bases de determinada fe y su origen divino y espiritual. Asimismo, dichas normas solo son cumplidas por aquellos que practiquen una religión o creencia, por tanto, no se trata de normas compartidas por una sociedad en general.
En este caso, el incumplimiento de las normas religiosas puede conllevar al sentimiento de culpa por haber caído en pecado, incluso, a recibir algún tipo de castigo divino. Tomando esto en cuenta, se puede decir que las normas religiosas afectan, incluso, a las normas morales.

Comentarios

Publicar un comentario